Lo habíamos dejado en que el aquí presente y la fenomenal guía que llevaba nos habíamos tomado un estupendo chocolate con churros. Por supuesto , este frugal desayuno estuvo salpicado con una conversación muy amena y simpática. Mi pensamiento decía ("Has hecho bien K. la guía de esta empresa es una buena elección")
Iba a empezar el Tour turístico en serio , sin saber que la desgracia se iba a cernir en aquel aciago día sobre la esforzada y voluntariosa guía. Ibamos destino a nuestro primer punto de parada , la alcazaba , mientras me iba contando vida y milagros de todo lo que veíamos. Todo iba genial hasta la llegada a la alcazaba , cerrada se encontraba esta algo que ya estaba previsto.
Así que sin desanimo vimos un poquito como era por fuera y nos dirigimos hacia el Teatro ... Y para nuestro horror , estaba CERRADOOOOOOOOOO. Esto no podía ser , alguien estaba saboteando la magnifica e intachable labor de la guía hasta el momento.
Pero no pasaba nada, siguiente parada sería el Castillo (siempre que no lo hubiesen cerrado también). Cogimos un autobús , que eso de andar es de pobretones, y subimos al castillo y ... no estaba cerrado. Por fin algo salia bien. La salida fue instructiva y las vistas espectaculares y no voy a hablar de la compañía que luego voy a parecer pesado. en total, una maravillosa visita.
Después de la visita al castillo se nos estaba haciendo algo tarde y el hambre empezaba a arreciar. Era hora de bajar , esta vez andando, y dirigirnos a comer. No sin antes pasear por la playa y visitar el puerto deportivo. La temperatura acompañaba y el día mejoraba después de los dos primeros fiascos.
Íbamos a ir a un sitio bien conocido por la guía , donde comeríamos bien y ademas con calidad que ya le gustaría a mas de una estrella michelín poder llegar a su nivel. Pero claro, el destino estaba empeñado en dejarnos con las ganas y así fue ... CERRADO. Esa palabra iba convirtiéndose en un pesadilla.
Encontramos un pequeño restaurante vegetariano conocido por la guía y aunque no era la idea original comimos allí. La comida no desmereció y acabamos los dos bien comidos y servidos :). Tocaba ya la etapa final de la visita , y como estrella de dicha visita estaba la Catedral.
La visita se acababa y tocaba descansar nuestros doloridos y exhaustos pies. Así que paramos en una tetería y siguiendo las recomendaciones de la guía tomamos un te que resulto una delicia. Pero la visita llegaba a su fin así que volvimos a la estación y yo regresaba a la capital de España no sin haber pasado un día estupendo.
La visita fue genial y la guía estupendo.¿Repetir? Pues si puedo y la guía me lo permite intentare ver todo aquellos que nos ha quedado pendiente , eso si, sin encontrármelo cerrado. Así que ya sabéis, si visitáis a Aliena contratarla como guía, no os defraudara.





